Observatorio de la Sostenibilidad en Aviación (OBSA) | Observatory of Sustainability in Aviation  
 
 

Calidad del aire

Efectos de la aviación

La emisión de gases nocivos a nivel local, común a las actividades que conllevan combustión, empeora la calidad del aire. Esta contaminación puede acarrear riesgos para la salud de las personas cuando se superan unos determinados niveles en la atmósfera.

Con el fin de evitar riesgos y efectos negativos sobre la salud humana se controlan las distintas emisiones al tiempo que se miden los niveles alcanzados en la atmósfera (inmisión). La relación entre las cantidades emitidas y los niveles del contaminante en la atmósfera no es directa, depende de las condiciones geográficas y meteorológicas que afectan a su dispersión.

Los principales contaminantes considerados por sus potenciales efectos en la salud son:

  • óxidos de nitrógeno (NOx)
  • monóxido de carbono (CO)
  • óxidos de azufre (SOx)
  • hidrocarburos no quemados (HC)
  • partículas en suspensión (PM)

La preocupación respecto a la calidad del aire en el ámbito local se centra especialmente en las potenciales consecuencias sobre la salud de las emisiones de óxidos de nitrógeno y de partículas en suspensión finas y ultrafinas.

Aunque el CO2 emitido por aeronaves y otras fuentes en los aeropuertos no supone efectos adversos sobre la calidad del aire local, son considerados por sus efectos sobre el cambio climático (OACI Environment Report 2007).

Los estudios realizados hasta el momento acerca de los efectos potenciales de estos contaminantes sobre la salud humana presentan aún incertidumbres.

Según datos de IATA, los avances técnicos han reducido las emisiones de las aeronaves de HC de alrededor de un 90%. Actualmente con objeto de cumplir los objetivos ACARE 2020 se investiga para lograr una reducción del 80% de los NOx respecto al año 2000.

Emisiones atmosféricas

Las emisiones de óxido nítrico NO y dióxido de hidrógeno NO2 comúnmente denominados óxidos de nitrógeno (NOx), se producen por la oxidación del nitrógeno del aire que entra en los motores, debido a las altas temperaturas que se alcanzan en su interior. El NOx produce alteraciones pulmonares y la exposición de las plantas a los óxidos de nitrógeno da como resultado alteraciones y pérdidas de producción en algunas especies. El N2O es un gas inocuo para el ser humano, pero de potente efecto invernadero, unas 230 veces superior al CO2.

El monóxido de carbono (CO) y los hidrocarburos (HC) se generan por combustiones incompletas en general producidas en motores a baja potencia, lo que es característico de las operaciones en tierra. Éstos últimos (HC) forman a su vez ozono (O3) por reacción química con los NOx en presencia de radiación solar.

Los óxidos de azufre (SOx) se generan a partir del azufre contenido en los combustibles. Afectan a las vías respiratorias y sus efectos aumentan al actuar en combinación con otros contaminantes y con la humedad, sobre todo en niños y personas sensibles. Son responsables, junto con los óxidos de nitrógeno de la lluvia ácida.

Las partículas en suspensión gruesas y finas (de tamaño menor de 10 micras de diámetro PM10 y de 2,5 micras PM2,5) son las emisiones de mayor efecto potencial sobre la salud. Sin embargo, las cantidades generadas por las aeronaves son pequeñas en comparación con las de otras fuentes en tierra (por ejemplo, la construcción de edificios y los movimientos de tierras generan grandes volúmenes de partículas, sobre todo del tipo PM10). En la actualidad, a pesar de no estar contempladas en los estándares existentes, también son objeto de estudio las fracciones de partículas ultrafinas (PM0,1).

Las PM potencian los efectos nocivos del resto de contaminantes, facilitando que se lleven a cabo reacciones químicas que generan contaminantes secundarios, generalmente más peligrosos. También afectan a la visibilidad y por tanto a la seguridad de las operaciones y son muy peligrosas para la salud, sobre todo las finas y ultrafinas por su alto poder de penetración a los pulmones. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que con una reducción de las partículas en suspensión (PM10) de 70 a 20 μg/m3 podría evitarse el 15% de las muertes relacionadas con la calidad del aire.

Temas emergentes

Actualmente la atención comienza a centrarse en la presencia en el aire de otros contaminantes que, pese a no ser considerados por los sistemas actuales de medición e inventario, presentan graves peligros para la salud humana. Son los conocidos como HAP (Hazardous Air Pollutants, no confundir con las siglas en español de Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos, aun cuando estos últimos pueden estar incluidos entre los primeros).

Los datos disponibles hasta el momento sobre las concentraciones de HAPs en tres aeropuertos europeos (Schipol, Hamburg y Gatwick), indican niveles similares o incluso inferiores a los existentes en zonas urbanas. Puesto que existen problemas tecnológicos para lograr sistemas de medición de suficiente precisión, la cantidad de datos disponible es aún escasa. (M. Kenney y J. Pehrson, "Hazardous Air Pollutants", en Airport Air Quality: Approaches, Basics & Challenges. University of California, Berkeley, 2005, pp. 114-121.)

Principales fuentes de emisión

La generación de estos contaminantes procede no sólo de las aeronaves, sino también de otras actividades relacionadas con los aeropuertos como por ejemplo equipos de apoyo en tierra, unidades de potencia auxiliar (APU’s) o transporte terrestre en el entorno aeroportuario, incluyendo los accesos al mismo.

Aeronaves Aeronaves
  • motores tanto durante el arranque, el aterrizaje o el despegue (LTO)
  • sus unidades de energía auxiliar (APU, Auxiliary Power Units).

 

Handling Handling (servicios de apoyo)
  • GSE (Ground Service Units): equipos de tierra necesarios para manejar las aeronaves: unidades de suministro de energía (GPU, Ground Power Units), unidades de aire acondicionado, cintas transportadoras, remolcadores, escaleras, carretillas elevadoras, tractores, etc.
  • tráfico de vehículos y maquinaria en la zona de las pistas (lado aire)
  • evaporación desde los tanques de almacenamiento de combustibles, tuberías y camiones cisterna durante el respostado
  • deshielo de aeronaves

 

Infraestructuras Infraestructuras
  • grupos electrógenos (fijos o de emergencia) y sistemas de calefacción
  • actividades de mantenimiento de aeronaves: limpieza, pintura, pruebas de motores, etc.
  • actividades de mantenimiento de instalaciones: limpieza, mantenimiento de instalaciones y vehículos, etc.
  • actividades de construcción
  • tanques de almacenamiento, conducciones y manejo del combustible
  • simulacros de prevención de incendios
  • deshielo de pistas y vías de acceso

 

Tráfico rodado Tráfico rodado (lado tierra)
  • coches, furgonetas, autobuses, maquinaria pesada tanto en los caminos de acceso al aeropuerto como en los aparcamientos (lado tierra), incluyendo tanto operación como apagado o encendido de los motores, así como las emisiones que pueden evaporarse de los tanques de combustible (no se incluyen los trenes).

Última actualización de la página: 17 de agosto de 2010.


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