Observatorio de la Sostenibilidad en Aviación (OBSA) | Observatory of Sustainability in Aviation  
 
 

Cambio climático

Efectos de la aviación

Según el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) el cambio climático ya está suponiendo impactos significativos en ciertas regiones y en la mayoría de los ecosistemas, sobre todo en los países en desarrollo. Desde el punto de vista económico, los estudios indican que el coste de no tomar medidas al respecto puede exceder el coste de actuar para prevenir (Informe Stern).

El IPCC en su reciente informe de 2007 (IPCC, 4th Assessment Report, 2007, WGIII, Technical Summary) establece que la aviación contribuye en un 2% al total de las emisiones mundiales de CO2, mientras que contribuye a un 3% de la fuerza radiante total (unidad de medida de efecto invernadero que considera no sólo el CO2).

Aun cuando esa contribución es relativamente pequeña, el IPCC alerta sobre la necesidad urgente de actuar en todos los sectores. Es más, en ausencia de medidas adicionales, las mejoras de eficiencia energética previstas son del 1-2% al año, lo que es claramente sobrepasado por el incremento anual del tráfico aéreo previsto (5%).

Un nuevo estudio, de diciembre de 2010, Transport impacts on atmosphere and climate: Aviation, llevado a cabo como parte del proyecto ATTICA de la UE, actualiza la valoración del impacto de la aviación en la atmósfera:

  • Estima que la aviación contribuyó en 2005 aproximadamente en un 3,5% del total de emisiones derivadas de la actividad humana al calentamiento global; y que se espera que aumente a un 4 o 4,7% en 2050.
  • En cuanto a CO2, en 2005 un 2,5% de las emisiones de CO2 procedentes de la actividad humana se deben a la aviación. Las proyecciones sugieren que en el 2050 ese porcentaje se incrementará de 2,7 a 3,9 veces con respecto a los niveles del año 2000.

Los aviones comerciales vuelan a altitudes de crucero de entre 8 y 13 km, donde liberan gases y partículas que contribuyen en distinta medida al efecto invernadero.

Los motores de los aviones queman combustible (querosenos CnHm (+S)) usando O2 y N2 procedentes del aire. Al impulsar el avión, los motores emiten dióxido de carbono (CO2), agua (H2O), óxidos del nitrógeno (NOx), partículas (PM), óxidos de azufre (SOx), hidrocarburos no quemados (HC), monóxido de carbono (CO) y aire (N2 + O2).

Emisiones

La mayor parte de las emisiones de cada vuelo se genera en la fase de crucero que, en el caso de aviones comerciales, se alcanza entre los 8 y 13 km de altitud. Estas emisiones contribuyen en distinta medida al calentamiento global y su efecto es diferente según a qué altitud (troposfera o estratosfera) sean liberadas. El 90% es emitido en la troposfera (Tarrasón et al., 2004).

En cuanto a las emisiones generadas en el entorno aeroportuario, éstas afectan principalmente a la calidad del aire. Sin embargo, el CO2 emitido también contribuye al cambio climático, ya que al ser su efecto global, es indiferente donde se emita.

Principales gases y partículas emitidas por la aviación

El dióxido de carbono (CO2) es el gas de efecto invernadero más importante debido a las grandes cantidades liberadas y su prolongado periodo de permanencia en la atmósfera. Las concentraciones de CO2, cada vez mayores, inciden directamente en el calentamiento de la superficie terrestre.

El vapor de agua (H2O) es liberado por los aviones fundamentalmente en la troposfera, de donde se eliminan rápidamente por precipitación (1-2 semanas). Sin embargo, una pequeña fracción se libera a mayor altitud, en la estratosfera, donde puede acumularse hasta formar concentraciones elevadas, denominadas estelas de condensación (contrails), y se cree que también contribuye a la formación de cirros. Existen indicios de que estas estelas de condensación y cirros pueden contribuir al calentamiento global, aunque la incertidumbre al respecto es aún grande (PSTA).

Los óxidos del nitrógeno (NOx) tienen un efecto indirecto en el clima. A altitudes entre 18-20 km producen ozono (O3) debido a la influencia de la luz solar, que es un gas que contribuye al calentamiento. Sin embargo, el incremento de O3 contribuye a la disminución de los niveles de metano (CH4), que es también un gas efecto invernadero. Así, el efecto neto del NOx supone un calentamiento por incremento de O3 mayor al enfriamiento por la reducción del CH4, si bien se desconoce la proporción (PSTA).

Los sulfatos y las partículas en suspensión (PM) presentan un efecto directo pequeño en comparación con el resto de emisiones, aunque aún existe gran incertidumbre al respecto. Las partículas en suspensión (PM), fundamentalmente partículas de carbono resultado de combustión incompleta de hidrocarburos, absorben calor y por tanto tienen un efecto de calentamiento. Las partículas de azufre (sulfatos) reflejan la radiación social al tiempo que tienden a destruir el ozono, por lo que tienen un ligero efecto de enfriamiento. Adicionalmente, pueden influir en la formación y las propiedades de las nubes, relacionadas con el cambio climático.

El efecto de los NOx y de las PM es más significativo sobre la calidad del aire.

 

Efectos de calentamiento y enfriamiento
Figura: Efectos de calentamiento y enfriamiento de los distintos contaminantes según en la capa de la atmósfera que sean emitidos. El interrogante refleja incertidumbre sobre el efecto.

Mientras que los efectos del CO2 sobre el calentamiento global han sido ampliamente estudiados y contrastados por el IPCC, el efecto de los otros factores mencionados no está aún suficientemente definido, presentando un alto grado de incertidumbre. En la actualidad estos factores están siendo objeto de estudio.

Última actualización de la página: 11 de febrero de 2011.


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