Aunque la contribución de la aviación a las emisiones efecto invernadero es pequeña con respecto al total mundial las elevadas tendencias del crecimiento del tráfico aéreo implican un preocupante aumento de estas emisiones. Así, aunque se han realizado mejoras significativas que reducen las emisiones en cada vuelo, éstas han sido contrarrestadas por el aumento del número de vuelos, no suponiendo una reducción de la contaminación global.
Los datos utilizados proceden del Informe Especial del IPCC, La aviación y la Atmósfera Global (1999), si bien en el último informe (IPCC, 4th Assessment Report, 2007, WGIII, Technical Summary) estos valores no han sido modificados.
Un nuevo estudio, de diciembre de 2010, Transport impacts on atmosphere and climate: Aviation, llevado a cabo como parte del proyecto ATTICA de la UE, actualiza la valoración del impacto de la aviación en la atmósfera:
- Estima que la aviación contribuyó en 2005 aproximadamente en un 3,5% del total de emisiones derivadas de la actividad humana al calentamiento global; y que se espera que aumente a un 4 o 4,7% en 2050.
- En cuanto a CO2, en 2005 un 2,5% de las emisiones de CO2 procedentes de la actividad humana se deben a la aviación. Las proyecciones sugieren que en el 2050 ese porcentaje se incrementará de 2,7 a 3,9 veces con respecto a los niveles del año 2000.