"El transporte aéreo se ha convertido en una parte integrante de la sociedad del siglo XXI que permite que tanto los pasajeros como las mercancías puedan abarcar grandes distancias a velocidades sin precedentes. Sin embargo, la aviación también contribuye al cambio climático.” (Comunicación de la Comisión Europea sobre reducción del impacto de la aviación sobre el cambio climático (COM(2005) 459 final)
Aunque la contribución de la aviación a las emisiones efecto invernadero es pequeña con respecto al total mundial las elevadas tendencias del crecimiento del tráfico aéreo implican un preocupante aumento de estas emisiones. Así, aunque se han realizado mejoras significativas que reducen las emisiones en cada vuelo, éstas han sido contrarrestadas por el aumento del número de vuelos, no suponiendo una reducción de la contaminación global.
Los datos utilizados proceden del Informe Especial del IPCC, La aviación y la Atmósfera Global (1999), si bien en el último informe (IPCC, 4th Assessment Report, 2007, WGIII, Technical Summary) estos valores no han sido modificados.