Iniciativas del Sector > Empresas de servicios
Jatropha, biocombustible más sostenible (Imperium Renewables)
Descripción de la iniciativa
Imperium Renewables es una compañía con una política de responsabilidad corporativa cuyos principales objetivos son reducir la dependencia energética, las emisiones y apoyar las economías locales.
IRI, junto con GE Aviation y Boeing, logró ejecutar el primer vuelo de una aerolínea (Virgin Atlantics) con biodiesel. Este biodiesel contenía una mezcla de aceites de coco y de babasú (Attalea speciosa). Según Imperium Renewables, estos aceites, usados comúnmente en cosmética, no compiten con fuentes de alimentos básicos. Además, al ser extraídos de plantaciones preexistentes no contribuyen directamente a la deforestación.
Actualmente IRI obtiene biodiesel a partir de un arbusto del género Jatropha que según indican presenta las siguientes ventajas con respecto a las otras fuentes para la obtención de biodiesel que se utilizaban anteriormente:
- No es comestible: las semillas y el aceite de la Jatropha no son adecuadas para el consumo humano ni animal. No reduce la oferta de alimentos o incrementa su precio.
- No requiere terrenos agrícolas fértiles. Puede crecer adecuadamente en terrenos no adecuados para la producción de alimentos, por lo que no compite tampoco con el terreno destinado a otras producciones.
- Su huella ecológica es menor a la de los cultivos habituales.
- Tiene bajo consumo de agua (1-2%).
|
 |
| Foto: Immersia |
Además IRI está llevando a cabo trabajos de investigación para la obtención de combustible a partir de algas, que presenta unas condiciones ambientalmente más ventajosas.
Contribución a la sostenibilidad
El uso de biocombustibles es más sostenible, teóricamente, que el uso de los combustibles tradicionales derivados del petróleo. Son fuentes renovables de energía y, en general, su contribución tanto al cambio climático (hasta un 80% menos de emisiones de CO2 en todo el ciclo de vida del biocombustible) como a la contaminación atmosférica local son menores. Además reducen la dependencia energética de los países y podrían, en un futuro, controlar la escalada de precios de los combustibles.
Sin embargo, aunque son renovables, los recursos para su producción son limitados (tierra fértil, agua, fertilizantes, etc.) y con los rendimientos de los cultivos tradicionales no es posible actualmente la completa sustitución del queroseno procedente de fuentes fósiles. Además, el uso de cultivos alimentarios (soja, maíz, girasol) para la producción de biocombustibles plantea un grave problema social, ya que al incrementarse la demanda de estos productos su precio como alimentos básicos se dispara, fomentando además la deforestación para obtener nuevas tierras de cultivo.
Puesto que las ventajas son muchas, se está trabajando para paliar los inconvenientes, y cultivos como los de Jatropha pueden suponer una alternativa. Sin embargo, este tipo de cultivos no tienen capacidad para suplir completamente al petróleo y se plantean como un elemento de mitigación. Por esta razón se investiga en cultivos más avanzados mediante cultivo de algas que requiere muchos menos recursos naturales y su productividad es asombrosamente mayor.