Observatorio de la Sostenibilidad en Aviación (OBSA) | Observatory of Sustainability in Aviation  
 
 

Territorio

Efectos de la aviación

Aunque los efectos sociales y económicos ligados a las infraestructuras aeroportuarias se analizan en el área temática de socioeconomía, éstas implican también efectos directos sobre el territorio.

Ocupación de territorio

Vista aérea

La ocupación del suelo es importante dado que el suelo es un recurso natural limitado, más aún en regiones urbanas y periurbanas donde la competencia con otros usos es mayor.

Se ha estimado que en el año 2008, el porcentaje de ocupación de suelo total de España por carreteras ascendía a un 0,43% del territorio nacional, mientras que la ocupada por las infraestructuras ferroviarias, a un 0,041% del total de superficie y la destinada a infraestructuras aeroportuarias a un 0,036% (documento de Síntesis del Grupo de Trabajo de Conama 10: Transporte Sostenible).

Es decir, la afección de los aeropuertos sobre el territorio, por ocupación del suelo, es mucho menor que en el caso de las carreteras.

Además, las autovías, autopistas o vías de ferrocarril a causa de su estructura lineal ocasionan fragmentación territorial, dividiendo y aislando ecosistemas durante muchos kilómetros, impacto territorial que sin embargo no producen los aeropuertos.

Limitaciones sobre los usos del suelo: Servidumbres aeronáuticas y acústicas

Sin embargo, las limitaciones sobre el uso del suelo de los aeropuertos se extienden más allá de la propia área ocupada, ya que existen superficies limitadoras en el entorno (reguladas como servidumbres aeronáuticas en la legislación española) para proteger las operaciones de aterrizaje y despegue de las aeronaves. Se consideran un límite a la propiedad. En algunos casos, se restringe la altura de los elementos del territorio, como edificios, parques eólicos, plantaciones forestales, etc. En otros casos, no se permite ningún tipo de construcción dentro de un determinado radio de distancia a instalaciones radio eléctricas.

Además, el ruido generado en los aeropuertos limita los usos del suelo en el entorno. Por ejemplo, en zonas de alto nivel de ruido próximo a aeropuertos no se consideran compatibles los usos residenciales ni las dotaciones educativas o sanitarias. En otras ocasiones, en las cercanías de los aeropuertos es necesario limitar las actividades generadoras de humo, niebla, etc que puedan disminuir la visibilidad y las actividades que atraigan aves y puedan generar un problema de seguridad operacional, como vertederos, láminas de agua, humedales, etc.

Antropización del territorio

Las infraestructuras aeroportuarias, situadas muy frecuentemente fuera de los ámbitos urbanos, sobre terrenos agrícolas o forestales, pueden generar un incremento de las perturbaciones derivadas de la actividad humana en estas áreas. Este fenómeno se da, no solo por la construcción y explotación de la infraestructura aeroportuaria en sí misma, si no por la creación de accesos por carretera y ferrocarril para acceder desde la ciudad y el posterior asentamiento de núcleos urbanos dispersos y nuevos desarrollos humanos.

Introducción y dispersión de especies colonizadoras

La construcción de una infraestructura, incluida la aeroportuaria, produce un cambio de hábitat natural a un hábitat alterado, de escasa calidad ecológica, y que puede favorecer la dispersión de especies exóticas y colonizadoras. Este fenómeno, a su vez, puede producir importantes cambios en la composición, estructura y procesos de los ecosistemas naturales, poniendo en peligro la diversidad biólogica del lugar. En muchas ocasiones, además las proximidades de los aeropuertos se revegetan con plantas ornamentales o herbáceas y no con la vegetación que previamente existía, lo cual incrementa y acelera el proceso descrito.

Impactos ambientales

Como cualquier otra infraestructura, un aeropuerto puede generar impactos ambientales tanto durante su construcción (movimientos de tierras, contaminación del agua, afecciones sobre flora y fauna) como durante su funcionamiento (vertidos, impermeabilización de terreno, generación de residuos, contaminación del aire, contaminación acústica…). Podrían destacarse como más específicamente asociados a los aeropuertos, además de los mencionados ruido y calidad del aire, los riesgos de contaminación de agua y suelo por derrame de combustibles y/o aceites y la generación de residuos (aviones retirados de circulación).

Limitaciones

No solo los aeropuertos afectan a las zonas donde se ubican, sino también el territorio de su entorno limita la capacidad de éstos, como ocurre de hecho en gran parte de Europa:

  • Los desarrollos urbanísticos existentes en torno a los aeropuertos pueden limitar la ampliación de sus infraestructuras al no disponer de territorio libre apto para ese uso.
  • El crecimiento urbano en torno a los aeropuertos implica generalmente mayores emisiones sonoras y de contaminantes de fondo (tráfico rodado, calefacciones…) por lo que los niveles máximos admisibles existentes limitan la capacidad del aeropuerto (número de vuelos al día que pueden realizarse).
  • La posibilidad de cambio de las rutas (para conseguir, por ejemplo, mejoras en la eficiencia energética o disminuir los efectos de ruido) puede ser inviable cuando existen zonas ya construidas.
  • Las actividades en la zona (transporte, industria, agricultura…) pueden generar contaminación del aire que influya en la visibilidad y por tanto en la capacidad y seguridad de las operaciones aeronáuticas.

Última actualización de la página: 02 de junio de 2011.


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