Un aeropuerto es una instalación que requiere ocupar grandes extensiones de terreno y que además implica restricciones a los tipos de uso del suelo aledaño, por lo que localmente sus efectos pueden ser significativos.
Sin embargo, el espacio afectado por un aeropuerto es habitualmente menor que en el caso de otras infraestructuras para el transporte terrestre y no implica fragmentaciones del territorio, impacto característico de las infraestructuras lineales (carreteras, ferrocarril, redes eléctricas, canalizaciones, etc.). Al estar ubicados en zonas llanas, el impacto sobre el paisaje es asimismo habitualmente menor.
En algunas ocasiones el transporte aéreo es el único medio capaz de garantizar la cohesión territorial. En España un claro ejemplo son las regiones insulares o ultraperiféricas, como es el caso de Islas Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla.
Como cualquier otra gran infraestructura, su construcción y operación genera una serie de impactos ambientales que pueden minimizarse con una planificación previa y una gestión ambiental adecuada.
En esta área temática, la información incluida estará básicamente relacionada con los efectos sobre el territorio y la biodiversidad derivados de la construcción y explotación de infraestructuras aeroportuarias.